De entre todos los gráficos que tienen que vigilar los responsables de una startup, la curva J es uno de los más importantes. Representa la evolución del flujo neto de capital de la empresa frente a la línea de tiempo. La letra que le da nombre se debe a su forma, descendente al principio (cuando los costes superan a los beneficios) y ascendente después, cuando los ganancias compensan gradualmente el dinero invertido en el proyecto.
