Es un término acuñado por el profesor Henry Chesbrough, con el que se propone una nueva estrategia de innovación mediante la cual las empresas van más allá de sus límites y desarrollan la cooperación con organizaciones o profesionales externos. Consiste en una estrategia para hacer que la innovación no se limite únicamente a la parte interna de una organización o a su departamento de I+D, sino que se combine con el conocimiento externo. Este modelo sitúa al conocimiento como un factor ampliamente disponible no solo en las grandes empresas, universidades o centros de tecnología con reconocimiento, sino que es posible encontrarlo en cualquier escenario y se puede conjugar o adaptar según las necesidades de la organización. Trabajar la innovación abierta permite a las empresas ahorrar tiempo y costos, fortalecer la transferencia de conocimientos y ayuda a dinamizar los sistemas de innovación a nivel regional.
