Consiste en emprender o iniciar un negocio con apenas recursos, solo los que se tienen al alcance, sin financiación externa. Se trata de creer en una idea y desarrollarla tan solo con tus propios ahorros y los beneficios que vas obteniendo con tu actividad. Las principales ventajas del bootstrapping es que el emprendedor tiene el control total de su negocio, define él mismo la identidad de la empresa y no depende financieramente de terceros, minimizando el endeudamiento. Este modelo de autofinanciación requiere fidelizar una cartera de clientes desde el principio y un nivel de compromiso mucho mayor que utilizando otra vía de financiación.
